La cirugía de juanete (o Hallux Valgus) corrige la deformidad del dedo gordo del pie mediante la realineación de los huesos y tejidos blandos. Existen dos abordajes principales: la cirugía abierta tradicional, que involucra grandes incisiones y cortes óseos (osteotomías), y la cirugía percutánea, una técnica mínimamente invasiva que utiliza pequeñas incisiones para corregir la deformidad con instrumental especializado. El procedimiento busca aliviar el dolor y restaurar la función del pie, y puede implicar la fijación de los huesos con tornillos, alambres o placas. 

  • Cuando el juanete causa dolor significativo y afecta el resto del pie.
  • En casos de deformidades graves o cuando los tratamientos no invasivos no son efectivos.
  • Incisión: Se realiza una incisión en el pie para acceder al hueso y tejidos blandos. 
  • Corrección de la deformidad: Se manipulan los huesos, ligamentos y tendones para realinear el primer metatarsiano y el dedo gordo del pie. 
  • Fijación (si es necesaria): Se utilizan materiales como tornillos, alambres o placas para mantener los huesos en su posición correcta y permitir que se fusionen. 
  • Cierre: Se suturan las incisiones, y el paciente puede ser dado de alta el mismo día. 
  • Alivio del dolor: La cirugía elimina la protuberancia del juanete, reduciendo el dolor y la presión que se siente al caminar, especialmente con zapatos. 
  • Corrección de la deformidad: Se corrige la desviación del dedo del pie, lo que mejora la alineación y la función del mismo. 
  • Mejora estética: El pie puede recuperar una forma más normal y menos deforme, lo que mejora la apariencia.