El tratamiento de plasma rico en plaquetas (PRP) para el pie consiste en extraer sangre del paciente, centrifugarla para concentrar las plaquetas y los factores de crecimiento, y luego reinyectar este «suero regenerativo» en el tejido dañado para estimular la curación y reducir la inflamación. Este procedimiento ambulatorio utiliza las propiedades regenerativas de la propia sangre del paciente para acelerar la reparación de tendones, ligamentos, cartílagos y músculo, siendo útil en patologías como la fascitis plantar y la tendinitis. 

  • Fascitis plantar: Para reducir el dolor y la inflamación en el talón. 
  • Tendinitis: Para reparar tendones dañados y mejorar su flexibilidad. 
  • Artrosis: Para aliviar el dolor y mejorar la salud del cartílago. 
  • Lesiones agudas y crónicas: Se reconoce su potencial en el tratamiento de lesiones musculares, de ligamentos y del cartílago. 
  • Autólogo: Se utiliza la propia sangre del paciente, lo que elimina el riesgo de rechazo o reacciones adversas.
  • Ambulatorio: El procedimiento es breve, dura unos 30 minutos y el paciente puede irse a casa casi de inmediato.
  • Seguridad: Es un procedimiento seguro, realizado en un ambiente estéril y, a menudo, bajo guía ecográfica para asegurar la correcta aplicación.
  • Regeneración de tejidos: Los factores de crecimiento contenidos en el PRP activan la respuesta celular, estimulando la proliferación de células y la producción de colágeno para reparar los tejidos dañados. 
  • Antiinflamatorio: El PRP actúa reduciendo la inflamación en la zona afectada. 
  • Reducción del dolor: El tratamiento ayuda a aliviar el dolor y a mejorar la funcionalidad de la articulación, según el diagnóstico y la afección. 
  • Recuperación rápida: Al ser un proceso de curación natural potenciado, los pacientes pueden retomar sus actividades casi de inmediato después de un tratamiento ambulatorio.